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El Juzgado de Primera Instancia número 4 de Guadalajara ha reconocido el carácter definitivo de exoneración del pasivo insatisfecho gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad

 

El pasado jueves recibimos la mejor noticia posible en forma de notificación de un auto: el juzgado de Primera Instancia número 4 de Guadalajara reconoció el día 29 de mayo el carácter definitivo de exoneración del pasivo insatisfecho del concurso en el que estaba inmerso uno de nuestros clientes, un transportista alcarreño. O lo que es lo mismo: gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad, en Olvida tus Deudas habíamos logrado exonerar el pago de 374.798,91 euros que nuestro cliente tenía que realizar a distintas entidades financieras.

Si de por sí la noticia ya nos llenó de inmensa felicidad, esta se convirtió en plena con la reacción de nuestro cliente que, con lágrimas en los ojos, no paró de mostrarnos su agradecimiento. “Sois muy profesionales, me habéis cambiado la vida”, nos dijo, liberado, al tiempo que nosotros no podíamos más que celebrar la satisfacción de ver a una persona que conocimos hace dos años completamente hundida y que ahora se ha convertido en el hombre más feliz del mundo.

Al contrario de lo que la gente incrédula piensa, la Ley de la Segunda Oportunidad funciona y mucho. De hecho, es un mecanismo perfecto para que todas aquellas personas que, por ejemplo, han tenido mala fortuna con un negocio o se han endeudado en exceso puedan tener otra oportunidad para iniciar de cero una nueva vida.

Precisamente, eso es lo que hemos visto con nuestro cliente, al que ahora podemos considerar un amigo. Hace un par de años, nuestro cliente se presentó ante nosotros moralmente destrozado, pleno de dudas ante la Ley de la Segunda Oportunidad, pero aferrándose a ella como su única solución posible. Él estaba deprimido, triste, sin ganas de nada, con una situación financiera pésima y sin acceso al crédito.

Sin embargo, con la tramitación de la Segunda Oportunidad, su vida cambió, él empezó a ver una salida al final del túnel y ahora, por fin, puede ser un hombre nuevo, feliz. Como nos gusta repetir siempre a nuestros clientes, todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad: un fracaso profesional no tiene que suponer un fracaso personal.

Una de las señas de identidad más característica que tenemos en Olvida tus Deudas es el acompañamiento personal que realizamos con nuestros clientes a lo largo de todo el trámite de la Ley de la Segunda Oportunidad, nuestro trato personal, nuestra atención inmediata a todas y cada una de las consultas que se nos plantean: nosotros conocemos a nuestros clientes y ellos también nos conocen personalmente. Por ello, al igual que le ha ocurrido a nuestro cliente, a nuestro amigo, este auto para nosotros ha sido una noticia fantástica que nos ha cargado de moral.

Porque, repetimos, en Olvida tus Deudas creemos firmemente que todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad.

Y, por suerte, nuestro cliente la tiene de nuevo y ha podido empezar otra vez a disfrutar de su vida.

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