La Ley de la Segunda Oportunidad se presenta como una solución tanto para las personas físicas que pierden su trabajo como para los autónomos que tienen que cerrar su empresa

Los datos facilitados por los Juzgados de lo Mercantil y de Primera Instancia en toda España manifiestan un importante incremento del número de concursos presentados, tanto en empresas como en personas físicas. Por ejemplo, según el informe Efectos de la crisis económica en los órganos judiciales de la Sección de Estadística del Consejo General del Poder Judicial, los concursos a nivel nacional han subido más de un 34%, siendo de más del 63% el incremento visto entre los concursos de personas naturales no empresarios presentados en los Juzgados de Primera Instancia y de Primera Instancia e Instrucción. Esa tendencia al alza se ve, además, en el incremento de los despidos presentados en los Juzgados de lo Social, más de un 34% también en toda España.

Sin embargo, pese a esos datos, no todo son malas noticias para aquellas personas que han perdido su trabajo o esos autónomos que han tenido que cerrar sus empresas, ya que existen soluciones legales para poder hacer frente a las deudas que puedan tenerse acumuladas, especialmente, el mecanismo legal de la Ley de la Segunda Oportunidad.

“La Ley de la Segunda oportunidad permite al deudor de buena fe empezar de cero”, recuerda Manuel Borlán Pazos, codirector de Olvida tus Deudas. Y añade: “La solución está prevista en la Segunda Oportunidad, que le permitirá intentar un acuerdo con sus acreedores. El acuerdo consistirá en la concesión de un plazo (hasta 10 años) para pagar sus deudas sin intereses, o bien una quita de parte de la deuda, o la combinación de las dos, es decir quita y espera”. “Una persona que ha sido despedida y no puede afrontar sus deudas se debería acoger a la segunda oportunidad para evitar que las ejecuciones individuales de sus acreedores le ocasionen embargos que le impidan hacer el pago a todos los acreedores de forma ordenada. Además, en el caso de no alcanzar un acuerdo con sus acreedores y tras la tramitación del concurso consecutivo, podrá solicitar el BEPI, que es el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho, de tal manera que se le perdonarán, cumpliendo unos requisitos, las deudas”, finaliza.

Unos términos en los que también se expresa Juan Jesús Castillo Barros, el otro codirector de Olvida tus Deudas: “Hoy en día, la insolvencia no es solo cuestión de empresas, sino que afortunadamente también pueden acogerse a la ley concursal, es decir, al mecanismo de Segunda Oportunidad, las personas físicas” explica. Y profundiza: “El legislador ha sido consciente de que las personas físicas también pueden atravesar por situaciones de insolvencia que requieren una restructuración de las deudas. Lo mejor de todo es que a la persona física se le exoneran las deudas que no se puedan pagar. El único requisito es acreditar que se trata de un deudor de buena fe, lo que implica únicamente acogerse al llamado mecanismo de segunda oportunidad (acuerdo extrajudicial de pagos)”. “Todo el mundo, en cualquier momento, puede fracasar en sus negocios o simplemente que cambien sus circunstancias y no pueda hacer frente a las obligaciones comprometidas. En estos casos, la Ley de la Segunda Oportunidad permite hacer borrón y cuenta nueva”.

De hecho, la Ley de la Segunda Oportunidad también es el mejor mecanismo legal para ayudar a aquellos autónomos que han tenido que cerrar sus empresas con la llegada de la crisis sanitaria del COVID-19 y han acumulado deudas. “La Ley de la Segunda Oportunidad permitirá a un autónomo llegar a un acuerdo con los acreedores con el que consiga el tiempo necesario para poder reiniciar su proyecto empresarial, mediante quitas y esperas sin intereses, con paralización de las ejecuciones singulares”, analiza Borlán. Y concluye: “En el caso de no conseguir el acuerdo se procederá a liquidar su empresa de forma ordenada y podrá pagar a sus acreedores hasta donde lleguen sus activos, y el resto de las deudas se podrán exonerar cumpliendo los requisitos que establece el Texto Refundido de la Ley Concursal”.

Por su parte, Castillo insiste que la Ley de la Segunda Oportunidad te “puede ayudar a salvar tu negocio”. “Estamos convencidos de que el COVID-19 ha provocado una situación de deterioro financiero en autónomos que tienen un proyecto viable. Sin embargo, el mecanismo de segundad oportunidad le dará al autónomo bastante flexibilidad a la hora de restructurar la deuda con importantes quitas y esperas (hasta 10 años)”, analiza. Y sentencia: “Dicho mecanismo le proporcionará el paraguas necesario para negociar con sus acreedores, los cuales, por nuestra experiencia, están dispuestos a aceptar quitas importantes antes que declarar fallida la deuda”.

Si usted se encuentra en esta situación y está interesado en tener más información, desde Olvida tus Deudas nos ponemos a su disposición, sin compromiso alguno ni coste para usted. El equipo de abogados y economistas que formamos Olvida tus Deudas estudiaremos su caso y le daremos nuestra opinión sobre su situación.

Porque en Olvida tus Deudas creemos firmemente que todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad.

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